"Siembra una idea y cosecharás un deseo;
siembra un deseo y cosecharás una acción;
siembra una y cosecharás un hábito;
siembra un hábito y cosecharás un carácter;
siembra un carácter y cosecharás un destino"
siembra un deseo y cosecharás una acción;
siembra una y cosecharás un hábito;
siembra un hábito y cosecharás un carácter;
siembra un carácter y cosecharás un destino"
William James
Es común escuchar en estos días sobre el gran peso que
ejerce la motivación en las organizaciones y de cómo el éxito de las mismas
depende del empuje de sus empleados. Se ha comprendido la importancia de tomar
en cuenta su naturaleza de tener sentimientos, ideales y preocupaciones, por
ende la motivación juega un papel importante en su desarrollo laboral. Depende
mucho del líder organizacional el desempeño del empleado, el proporcionar
condiciones óptimas para trabajar, mantener un ambiente de calma y dar una
constante estimulación lograrán motivar al equipo sin necesidad de dar
incentivos físicos.
¿Quién trabajaría sin motivación? Esta es la pregunta con la
cual el motivador empresarial Bob Nelson da inicio en sus seminarios, además señala que los incentivos físicos pueden no ser tan eficaces como
se piensa y pueden ofender al empleado ya que su esfuerzo no se compara con un
trofeo o un certificado. Según Nelson (2008) la práctica de la motivación es
muy difícil y debe emplearse constantemente para entender su funcionamiento.
Hay que ser precavido para evitar emplear la motivación
negativa; según Herzberg (1959) está
motivación consigue atemorizar al empleado y provoca resultados contrarios al
éxito. Por otro lado la motivación positiva es cuando el individuo inicia,
sostiene y dirección a su conducta hacia la obtención de una recompensa puede
ser un premio o la satisfacción de ejecutar bien una tarea sin presiones.
Se puede analizar la motivación desde el punto de beneficio
propio, si un jefe le explica a su empleado lo que quiere recibir de el de una
forma completa y fácil es posible obtener un resultado favorecedor tanto para
el empleado como para su jefe, por el ahorro de tiempo, trabajo y hasta dinero.
Se puede emplear también en el ámbito personal, si una madre quiere que su hijo sea un
excelente alumno lo motiva dándole la oportunidad de crear hábitos de
responsabilidad, le puede asignar limpiar el patio o recoger las hojas del
jardín y lo incentiva a participar en grupo de apoyo de la escuela.
En conclusión el motivar es un hábito que todos deberían practicar,
ya que no sólo se beneficia a la persona motivada sino que se consiguen
resultados exitosos para todos los involucrados.
Es interesante la influencia del liderazgo en este tema, el cual, se desarrolla de mejor manera al contar con una persona con esta característica.
ResponderEliminarEs importante tener en cuenta que no siempre el dinero lo es todo, a veces hay cosas más valiosas y que dan mayor satisfacción que algo monetario.
Siempre hay que tener mucho cuidado con la motivación negativa, ya que talvez un día por querer hacer algo bueno, resulta haciendo todo lo contrario.
Exacto contar con líderes que apesar de las circunstancias y dificultades siempre lograr ir más allá y dar todo de si mismos.
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