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domingo, 17 de marzo de 2013

Todos siembran lo que cosechan


"Siembra una idea y cosecharás un deseo; 
siembra un deseo y cosecharás una acción; 
siembra una   y cosecharás un hábito; 
siembra un hábito y cosecharás un carácter; 
siembra un carácter y cosecharás un destino" 

William James

Es común escuchar en estos días sobre el gran peso que ejerce la motivación en las organizaciones y de cómo el éxito de las mismas depende del empuje de sus empleados. Se ha comprendido la importancia de tomar en cuenta su naturaleza de tener sentimientos, ideales y preocupaciones, por ende la motivación juega un papel importante en su desarrollo laboral. Depende mucho del líder organizacional el desempeño del empleado, el proporcionar condiciones óptimas para trabajar, mantener un ambiente de calma y dar una constante estimulación lograrán motivar al equipo sin necesidad de dar incentivos físicos.

¿Quién trabajaría sin motivación? Esta es la pregunta con la cual el motivador empresarial Bob Nelson da inicio en sus seminarios, además señala que los incentivos físicos pueden no ser tan eficaces como se piensa y pueden ofender al empleado ya que su esfuerzo no se compara con un trofeo o un certificado. Según Nelson (2008) la práctica de la motivación es muy difícil y debe emplearse constantemente para entender su funcionamiento.

Hay que ser precavido para evitar emplear la motivación negativa; según Herzberg (1959)  está motivación consigue atemorizar al empleado y provoca resultados contrarios al éxito. Por otro lado la motivación positiva es cuando el individuo inicia, sostiene y dirección a su conducta hacia la obtención de una recompensa puede ser un premio o la satisfacción de ejecutar bien una tarea sin presiones.

Se puede analizar la motivación desde el punto de beneficio propio, si un jefe le explica a su empleado lo que quiere recibir de el de una forma completa y fácil es posible obtener un resultado favorecedor tanto para el empleado como para su jefe, por el ahorro de tiempo, trabajo y hasta dinero. Se puede emplear también en el ámbito personal,  si una madre quiere que su hijo sea un excelente alumno lo motiva dándole la oportunidad de crear hábitos de responsabilidad, le puede asignar limpiar el patio o recoger las hojas del jardín y lo incentiva a participar en grupo de apoyo de la escuela.
En conclusión el motivar es un hábito que todos deberían practicar, ya que no sólo se beneficia a la persona motivada sino que se consiguen resultados exitosos para todos los involucrados.

2 comentarios:

  1. Es interesante la influencia del liderazgo en este tema, el cual, se desarrolla de mejor manera al contar con una persona con esta característica.
    Es importante tener en cuenta que no siempre el dinero lo es todo, a veces hay cosas más valiosas y que dan mayor satisfacción que algo monetario.
    Siempre hay que tener mucho cuidado con la motivación negativa, ya que talvez un día por querer hacer algo bueno, resulta haciendo todo lo contrario.

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  2. Exacto contar con líderes que apesar de las circunstancias y dificultades siempre lograr ir más allá y dar todo de si mismos.

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